Cada encargo es un mundo distinto: mi trabajo es encontrar su mirada propia. Me mueve la búsqueda de la solución más creativa y natural, ese instante que no se repite, y la capacidad de traducir en imágenes lo que cada proyecto necesita.
Viajar es una de mis pasiones: perderme con la cámara al hombro es mi forma favorita de descubrir cada lugar, cada calle y cada situación.
¿Boda, edificio, partido o concierto? Cuéntame qué tienes en mente y te respondo en un par de días.